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TEMA 10.

GEOBOTÁNICA

 

10.7.2. BOSQUES MEDITERRÁNEOS


Angiospermas caducifolias:

Bosques de almez (Celtis australis):


El almez (Celtis australis) es un árbol caducifolio, a veces clasificado como subesclerófilo o marcescente (Blanco et al, 1997). A pesar de su nombre científico, se distribuye de forma natural por todo el mediterráneo, de hecho, muchos estudios demuestran que los ancestros de los almeces actuales participaron en la formación de los ecosistemas mediterráneos. Algunas especies del género Celtis aparecieron en la cuenca mediterránea en el Eoceno, y continuaron desarrollándose durante el Mioceno y el Pleistoceno, junto con otros árboles de Cedrus, Juniperus, Pinus, Quercus... (Blanco et al, 1997).

Actualmente, en la península Ibérica el almez (Celtis australis) compite con el almez americano (Celtis occidentalis). Este tipo de almez, que como indica su nombre, es de origen norteamericano (wikipedia, 2015), se planta en áreas urbanas y periurbanas, y es capaz de reproducirse con facilidad en forma de semilla, y sobrevivir en ambientes mediterráneos de manera asilvestrada o naturalizada (Blanco et al, 2015).

El almez ibérico, es un árbol que habita en áreas mediterráneas o termomediterráneas con regímenes de precipitación subhúmedo, seco o semiárido. Se distribuye entre los 150 metros de altitud, en el sur de la península, y los 1.200 m., de la sierra de Balcés, en Aragón. No sube a mucha altitud puesto que no soporta los fríos prolongados, ni las heladas. Ocupa hábitats muy variados, vive en áreas secas, zonas rocosas, suelos esqueléticos, áreas de vega, bosques de ribera... A nivel edáfico, prefiere suelos profundos y poco compactados, se desarrolla en sustratos ácidos y básicos, es capaz de colonizar suelos inestables (gleras, escarpes, depósitos de laderas...), y es un gran formador de suelo, ya que produce muchas hojas, y genera una gran cantidad de humus (Blanco et al, 2015).

Normalmente se presenta en forma de arbolillo de unos 8 metros de altura, aunque puede alcanzar los 15 metros. Sus hojas son alternas, presentan tres nervios, y son asimétricas. Las flores son axilares, y el fruto es drupáceo, tiene un peciolo muy largo, y es muy preciado por los animales, especialmente por las aves, ya que son prácticamente el principal medio de propagación de este árbol.

En la península Ibérica aparece en diferentes ambientes o de diferentes formas: ocupando espacios abiertos a modo de especie pionera; de forma aislada, dispersa o en pequeños grupos dentro de algunos bosques mediterráneos (en encinares, coscojares, pinares...); en áreas de ribera; y raramente formando bosques de tamaño pequeño o mediano (Blanco et al, 1997).

En ambientes de ribera puede llegar a crear formaciones con un tamaño considerable, sobretodo en el este y en el sur de la península Ibérica. Puede aparecer en vertientes, mezclado con el laurel portugués o loro (Prunus lusitanica), en áreas de vega, en terrazas fluviales, en ramblas... En estos lugares, le suele acompañar Zizyphus lotus, Nerium oleander, Tamarix gallica y T. africana... (Blanco et al, 1997). Fuera de las áreas de ribera, los almeces conviven con diferentes especies en función del entorno en el que estén situados. Puede aparecer con encinas, coscojas, alcornoques, quejigos, castaños, arces, pinos piñoneros... o incluso, rodeado de especies laurifolias (Blanco et al, 1997).

Tradicionalmente ha sido una especie muy cultivada, tanto en ambientes urbanos como en zonas rurales, por la calidad de su madera, por su valor paisajístico y ecológico, por sus frutos, que son dulces, y porque se ha empleado como fuente de alimento para el ganado.

En general, en España ocupa un gran área dentro de la región Mediterránea, pero aparece de forma muy dispersa. Se encuentra en el Pirineo, en el Prepirineo navarro, aragonés y catalán, en las sierras catalanas y valencianas, en los Montes de Toledo, en algunos puntos de la provincia de Madrid, en el sistema Bético y Penibético (en concreto, destacan los almeces situados en el entorno de la cascada de la Cimbarra, en el municipio de Aldeaquemada, en Jaén), en las sierras de Extremadura... (Blanco et al, 1997).

En particular, destaca el almezal de Mieza (Salamanca), en el Parque Natural de Arribes del Duero. Es el bosque de almeces más extenso de Europa (wikipedia, 2015) debido, en otros factores, a que en los Arribes se produce según Calonge Cano (1990), un microclima con inviernos suaves, y veranos largos y ligeramente cálidos, que es muy propicio para el desarrollo y el crecimiento del almez.

Almez singular
 
Tronco y hojas de almez
Ejemplar de almez de gran altura (casi 30 m.) y muy longevo (alrededor de 150 años).
Es uno de los árboles singulares de la Comunidad de Madrid,
se sitúa en la plaza Murillo, cerca del museo del Prado (Madrid).
Fotografía de Alberto Díaz San Andrés, 2016.
 
 
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biogeografia.netau.net

 

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Alberto Díaz San Andrés (2011-2016), última actualización: junio de 2016. www.biogeografia.netau.net (versión 4.0)
 
 
Hojas de almez Tronco de almez