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TEMA 10.

GEOBOTÁNICA

 

10.7.1. BOSQUES EUROSIBERIANOS


Bosques de abedul (Betula alba y Betula pendula):


Las dos especies más importantes de abedul en España y Europa son: Betula alba (=Betula pubescens) y Betula pendula. Ambas se dividen en varias subespecies y variedades debido a fenómenos de cruzamiento de la especie y debido también a los continuos cambios en el territorio de los abedulares durante los periodos glaciares e interglaciares del Cuaternario (Blanco et al, 1997). Algunos autores como Ferreras (1987) diferencian otras especies de abedul, como Betula celtiberia que aparecería en casi toda la península (siendo una versión ibérica de Betula alba), y Betula parvibracteata, exclusiva de los Montes de Toledo; y otros científicos además, añaden otras especies como Betula fontqueri, Betula aetnensis... Aun así, actualmente, en la Flora Ibérica (Castroviejo et al, 1986-2012), la obra de referencia de la taxonomía vegetal en España, diferencia, en función de la pubescencia de los ramillos jóvenes, dos especies: Betula alba subdividida en Betula alba var. alba y Betula alba var. glabrata; y Betula pendula, subdivida a su vez en Betula pendula subsp. pendula y Betula pendula subsp. fontqueri, y recuerda que pueden aparecer ejemplares de abedul con características intermedias, y más raramente individuos híbridos.

En general, los abedulares, presentan una amplia distribución en Europa, y aunque sus poblaciones se van reduciendo hacia el sur, y van ganando altitud (Blanco et al, 1997). En la Península Ibérica aún mantienen algunas formaciones considerables, pero no grandes bosques puros (Ferreras, 1987).

Los abedules, son árboles heliófilos (requieren mucha luz), tienden a situarse en áreas montañosas (desde los 500 a los 1.600 metros de altitud), riberas, cañones, fondos de valle, turberas... y soportan grandes oscilaciones térmicas, inviernos muy fríos, y veranos muy calurosos. A nivel edáfico prefieren que el suelo tenga cierto grado de humedad y que el sustrato sea preferiblemente ácido (Ferreras, 1987; Blanco et al, 1997). Los abedules son poco exigentes en nutrientes y necesitan estar bien iluminados (no suelen aparecer en bosques umbrófilos), por ello, son capaces de colonizar espacios vacíos, deforestados, incendiados... (Castroviejo et al, 1986-2012; Blanco et al, 1997). Además, tienen una gran capacidad para expandirse rápidamente (en condiciones favorables) gracias a su alta producción de frutos ligeros y alados, su regeneración vegetativa y su rápida germinación (Blanco et al, 1997).

Morfológicamente las dos especies suelen tener una gran altura (hasta 20 o 25 metros), y ambas tienden a tener el tronco con la corteza lisa, exfoliable en láminas y de color blanco o amarillento, cuando son jóvenes, y grisácea o negruzca y agrietada, cuando son más adultos. Las hojas de ambas especies tienen el borde aserrado y son pecioladas, las dos poseen unos característicos amentos (masculinos y femeninos), unas inflorescencias colgantes y caducas, que crecen en las ramas, cerca de la base de las hojas (Castroviejo et al, 1986-2012).

Pero, evidentemente, también existen diferencias morfológicas entre las dos especies de abedul que se presentan en la península Ibérica. Betula alba suele tener un porte cónico o piramidal, y un tronco corto y poco ramificado. Las hojas son pequeñas o medianas, tienen formas romboidales u ovaladas; y los aquenios tienen las alas iguales o poco más estrechas o anchas que la parte seminífera. Mientras, Betula pendula, suele ser mayor que Betula alba, su copa tiende a ser redondeada e irregular, y sus ramas suelen ser colgantes, al menos en parte. Las hojas son pequeñas o medianas, con forma de rombo o de óvalo; y los aquenios tienen las alas generalmente más anchas que la parte seminífera (Castroviejo et al, 1986-2012).

copas de abedules
Copas de abedules cerca del arroyo del Sestil, en Canencia (Comunidad de Madrid, España).
hojas y tronco de abuedul
Detalle de la hoja y el tronco del abedul. Imágenes tomadas
en el Puerto de Canencia (Comunidad de Madrid, España). Fotografías de Alberto Díaz, 2015.

Geobotánicamente, el abedul pubescente (Betula alba) aparece en muchas áreas del centro y del norte de la península, principalmente en Galicia y en los Pirineos occidentales, y también en el Sistema Central (desde Portugal hasta Soria) y en el Sistema Ibérico. El abedul común (Betula pendula) por su parte, tiende a situarse en el noreste, en el sur y en el centro de la península Ibérica, en los Montes Vascos, en los Pirineos orientales, en los Montes de Toledo... Las dos especies muestran áreas de contacto en algunas áreas, principalmente en Euskadi y los Pirineos (Blanco et al, 1997).

Los abedules son especies eurosiberianas y submediterráneas, y forman bosques puros, bosques mixtos (junto con robles, pinos, hayedos...), bosques de ribera, pequeñas masas, rodales más o menos densos, o pueden aparecer aislados en robledales, hayedos, melojares, pinares (especialmente de pino negro)... (Blanco et al, 1997). A continuación se muestran los ejemplos más característicos en los que suelen aparecer formaciones de abedul (según Blanco et al, 1997):

- Cuando los abedules forman bosques puros, aparecen en pequeños rodales.  Los árboles suelen estar muy agrupados y su cobertura puede llegar al 100%, aun así, la estructura de los árboles permite pasar la luz y puede desarrollarse un estrato herbáceo variado (Blanco et al, 1997).

abedular
Pequeño bosque de abedules cerca de la chorrera de Mojonavalle,
en Canencia (Comunidad de Madrid, España). Fotografías de Alberto Díaz, 2015.
 
- Cuando aparecen dentro de bosques dominados por otras especies, el “abedul presenta un comportamiento serial” (Blanco et al, 1997). Aquí, los grupos de abedules se introducen dentro de los robledales (principalmente de Quercus petrea y Q. robur), hayedos, pinares (sobretodo de Pinus syllvestris) o abetales, en espacios que han sido destruidos por causas naturales o humanas (Blanco et al, 1997).
abedul entre pinos
Ejemplar de abedul dentro de un pinar en el Puerto de Canencia,
en Canencia (Comunidad de Madrid, España). Fotografías de Alberto Díaz, 2015.
En el siguiente enlace se puede ver otra foto en detalle del mismo árbol.
 
- Es frecuente, sobretodo en zonas eurosiberianas, que aparezcan bosques o bosquetes de abedules en áreas de ribera. En estos casos, los abedules se mezclan con los alisos, los chopos, los fresnos... en los márgenes de los ríos cantábricos, fundamentalmente, en áreas de media y alta montaña (Blanco et al, 1997).
abedules en rio
Grupo de abedules en el arroyo del Sestil, en Canencia (Comunidad de Madrid, España).
Fotografía de Alberto Díaz, 2015.

- En las turberas, los abedules, son los primeros árboles capaces de colonizar estos medios. Aunque en España los medios turbosos o higroturbosos no son muy habituales, existen áreas con mal drenaje y con características similares a las turberas. Éstas áreas pueden llegar a tener un tamaño relativo y una profundidad considerable (de decenas de metros), y en ellas son relativamente comunes los ejemplares de abedul (Blanco et al, 1997).

A nivel fisionómico y estructural, aunque existen diferentes tipos de abedulares, en función de los medios en donde se presenten, se puede definir la estructura de un abedular más o menos típico. En general, se puede afirmar que los bosques de abedules no tienen un cortejo florístico propio, las plantas que les acompañan son prácticamente las mismas que  aparecen en los robledales y en los hayedos acidófilos (Ferreras, 1987).

El estrato arbóreo, en los bosques puros de abedules, suele tener una alta cobertura, cercana al 100%. Las copas de los abedules tienden a tocarse entre ellas. Aún así, el follaje suele ser poco denso, por lo que deja pasar una buena parte de la luz al resto de los estratos (Blanco et al, 1997). Los abedules suelen dominar este estrato, con una altitud media de unos 10 o 15 metros. Pero pueden aparecer otros árboles de menor talla, como los serbales (Sorbus aucuparia), robles (Quercus spp.), arces (Acer spp.), fresnos (Fraxinus excelsior), cerezos (Prunus avium), acebos (Ilex aquifolium), sauces (Salix spp.)... (Blanco et al, 1997).

El estrato arbustivo y herbáceo dependen de la densidad del estrato arbóreo. Si la densidad es alta, el estrato arbustivo es pobre, pero habrá suficiente luz para que aparezca un buen estrato herbáceo lleno de gramíneas y diversas hierbas que colorean de verde el suelo . En cambio, si la densidad arbórea es menor, tienden a aparecer más especies arbustivas (Blanco et al, 1997).

Estratos

Especies

Árboles

Aparecen abedules (Betula alba y B. pendula), junto con serbales (Sorbus aucuparia), robles (Quercus spp.), arces (Acer spp.), fresnos (Fraxinus excelsior), cerezos (Prunus avium), acebos (Ilex aquifolium), sauces (Salix spp.)...

Arbustos

Son habituales los arándanos (Vaccinium myrtillus), piornales, brezos (Erica arborea), brecina (Calluna vulgaris)...

Hierbas

Helechos comunes (Pteridium aquilinum), gramíneas (Deschampsia flexuosa y Holcus mollis), luzulas (Luzula sylvatica), saxífragas (Saxifraga spathularis) uvas de zorras (Paris quadrifolia), martagón (Lilium martagon)...

Otros

Musgos

Principales especies de los abedulares (Ferreras, 1987; Blanco et al, 1997).

Las etapas de sustitución de los abedules está representada en un primer lugar por los piornales, después por los brezales, y por último, por los pastizales y los cervunales (Ferreras, 1987).

A lo largo de la historia, se han dado muchos usos a todas las partes del abedul. Sus hojas, debido a su riqueza en flavoas, son diuréticas, su corteza imputrescible se ha empleado para conducciones de agua, para la fabricación de chozas, como pergamino... La madera se usa en ebanistería y en la fabricación de papel y carbón, y su savia se consume en Europa central con el nombre de vino de abedul (Castroviejo et al, 1986-2012). Aún así, su falta de territorio se debe mas a causa naturales que a causas antrópicas (Blanco et al, 1997).

En la Península Ibérica aún destacan los abedulares de la Sierra de Queixa-San Mamede (Ourense), Texeido (Ourense), Sierra de Ancares (entre León y Lugo), Puerto de Pajares (entre Asturias y León), Leitariegos (León), Muniellos (Asturias), el Puerto del Connio (Asturias), Liébana (Cantabria), el Pico Tres Mares (en Sierra e Híjar, entre Cantrabria y Palencia), Escuaín (Huesca), el Clot de Baretja (en el Valle de Arán, en Lleida), Setcases (Girona), Hinojosa de la Sierra (Soria), Somosierra (Madrid), Puerto de Canencia (Madrid), las cabeceras de los ríos Estena y Pusa (en los Montes de Toledo), el Pico o Corocho de Rocigalgo (Toledo), la Sierra de Riofrío (Ciudad Real)... (Ferreras et al, 1987; Blanco et al, 1997).

A continuación se muestra una fotografía aérea del bosque mixto del este de Esterri de Cardós (Lleida) que incluye uno de los abedulares mas interesantes de la península.

abedular
Abedular en bosque mixto al este de Esterri de Cardós (Lleida). Fuente: MFE 50 Lleida.
Imagen del PNOA © Instituto Geográfico Nacional de España.
 
 
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Alberto Díaz San Andrés (2011-2016), última actualización: junio de 2016. www.biogeografia.netau.net (versión 4.0)
 
 
Hojas de abedul tronco de abedul