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TEMA 10.

GEOBOTÁNICA

 

10.7.1. BOSQUES EUROSIBERIANOS


Bosques de caducifolias:

Bosques de hayas (Fagus sylvatica):


El haya (Fagus sylvatica) es el ejemplar más característico del bosque planocaducifolio en el centro de Europa (según Blanco et al, 1997) y de la aestisilva (según Rubio, 1989). Las hayas son árboles endémicos del continente europeo, y tienen una amplia distribución en centroeuropa, en la parte atlántica y en el sur, donde penetra por Italia hasta Sicilia (Ferreras, 1987).

Las hayas se desarrollan sobretodo en áreas húmedas con altas precipitaciones, por encima de los 900 mm. anuales, y con una elevada humedad ambiental. Tiende a ocupar el piso montano y lugares con suelos profundos y ricos en nutrientes, pero no se desarrolla en suelos que tiendan a encharcarse (Ferreras, 1987). El haya es una especie muy competitiva, con una alta tolerancia lumínica y climática (aunque no soporta bien las heladas tardías), y una alta capacidad adaptativa, y puede generar unas condiciones ecológicas y un tipo de suelo que le favorezcan (Ferreras, 1987; Rubio, 1989; Blanco et al, 1997). Se desarrolla principalmente sobre sustratos ácidos, aunque puede aparecer en suelos básicos (Rubio, 1989), el haya, puede ser calificada como una especie indiferente al tipo de suelo y de sustrato (Ferreras, 1987; Blanco et al, 1997).

Los árboles de haya suelen medir unos 30 o 35 metros, aunque en suelos muy profundos pueden llegar a los 40 metros de altura. Su porte es muy variado, depende del suelo y del área en el que estén ubicados. En lugares con suelos poco profundos, con fuertes vientos o con heladas intensas, adquieren un porte subarbustivo o achaparrado, poco definido; en áreas donde hay muchas hayas, éstas suelen tener un tronco principal muy recto y esbelto, y unas ramas secundarias ascendentes; y en sitios en donde los árboles están aislados, las hayas tienen las ramas principales muy abiertas, casi horizontales (Blanco et al, 1997). Aun así, el tronco de las hayas suele ser recto, y su corteza siempre es de un color gris claro.

El sistema radical suele estar muy desarrollado en las hayas, posee una red muy densa que absorbe muy bien los nutrientes y el agua del suelo, aunque generalmente es poco profunda (Blanco et al, 1997). Las hojas son simples, muy finas, grandes, de color verde, y tienden a estar siempre en posición horizontal (salvo en otoño e invierno, cuando las hayas pierden las hojas). En el mismo árbol se pueden ver dos tipos de hojas: las hojas de sombra, más grandes y más delgadas, y las hojas de sol, más pequeñas, más coriáceas y con un mayor número de nervios y estomas. Las flores suelen aparecer entre abril y mayo, en parejas, en las flores femeninas, y en grupos de 15 a 20 en las flores masculinas. Por último, los frutos, los hayucos, maduran entre septiembre y octubre, y son muy apreciados por muchos animales del bosque y por el ganado. Cuando caen al suelo, la cúpula espinosa que los recubre se abre en cuatro partes (o valvas), y sueltan de una a tres semillas (Blanco et al, 1997).

hojas de hayas
Árbol de haya en la Serra de Molar Gran (Lleida). Fotografía de Alberto Díaz, 2012.
 
hoja de haya
Detalle de las hojas del haya. Fotografía de Alberto Díaz, 2012.

Los hayedos suelen estar compuestos por grandes masas de árboles muy densas (cercanas a el 100%) en las que domina claramente el haya (Fagus sylvatica). La cobertura vegetal en los hayedos es muy alta, lo que unido al gran tamaño y número de sus hojas, hacen que no pueda pasar mucha luz al estrato inferior (tan sólo un 5%), y no permiten que se desarrolle un gran sotobosque, ni otras especies arbóreas (Ferreras, 1987; Rubio, 1989; Blanco et al, 1997). Aun así, algunas especies se han adaptado a la falta de luz de los hayedos o combinan sus ciclos biológicos con las hayas, de tal forma, que su periodo de máxima actividad coincide con el momento en el que las hayas pierden sus hojas (Blanco et al, 1997).

Pocas veces las hayas aparecen mezcladas con otros tipos de árboles, tan sólo, en algunos cañones o en valles fluviales, forman bosques mixtos con abetos (Abies alba), pinos o robles. Aun así, en los hayedos a veces se puede ver algún acebo (Ilex aquifolium) o un tejo (Taxus baccata), y más raramente, pueden aparecer fresnos (Fraxinus excelsior), tilos (Tilia platyphyllos), arces (Acer spp), avellanos, cerezos silvestres... (Blanco et al, 1997).

El estrato arbustivo y herbáceo depende del tipo de hayedo, aunque en general suele faltar o suele ser muy pobre en especies. Tan sólo aparecen algunas plantas de boj (Buxus sempervivens), arándano (Vaccinium myrtillus), guillomo (Amelanchier ovalis), torvisco (Daphne laureola), eforbias (Euphorbia spp.)... El estrato herbáceo suele ser más variado que el arbustivo, suele haber varias especies de hemicriptófitos (Blanco et al, 1997). En general, todas las especies que acompañan a las hayas están muy adaptadas a las condiciones del hayedo (falta de luz, alta humedad, suelo cubierto de hojas...).

Estrato

Especies

Árboles

Domina el haya (Fagus sylvatica)
En algunos claros del hayedo pueden aparecer algunos abetos (Abies alba), acebos (Ilex aquifolium), tejos (Taxus baccata), fresnos (Fraxinus excelsior), tilos (Tilia platyphyllos) y arces (Acer spp).

Arbustos

Los hayedos suelen ser muy pobres a nivel arbustivo. Aun así, puede haber ejemplares de boj (Buxus sempervivens), arándano (Vaccinium myrtillus), guillomo (Amelanchier ovalis), torvisco (Daphne laureola), eforbias (Euphorbia spp.)...

Hierbas

El estrato herbáceo depende del tipo de hayedo, aunque suelen ser frecuentes: Viola sylvestris, Asperula orodata, Melica uniflora, eléboros (Helleborus spp)...

Otros

Suele haber algunos helechos, líquenes, musgos, hongos...

Principales especies de los hayedos (Ferreras, 1987; Rubio, 1989; Blanco et al, 1997)

Los bosques de hayas, por lo tanto, suelen ser muy homogéneos florísticamente, y muy similares a nivel climático, edáfico, estructural, florístico... debido a las condiciones especiales que crean las propias hayas (Ferreras, 1987). Aún así, los expertos, en función de los factores medioambientales, las características biogeográficas y las etapas de sustitución, diferencian varios tipos de hayedos en la península Ibérica (Ferreras, 1987; Blanco et al, 1997):

- Hayedos típicos o hayedos éutrofos, atlánticos y muy umbrosos: son los más comunes y se caracterizan por su clima, muy húmedo, por el escaso desarrollo del estrato arbustivo (casi inexistente) y porque en ellos, su orla y su primera etapa de sustitución es un matorral con muchas plantas espinosas, generalmente rosáceas (Ferreras, 1987). En estos bosques, las hayas crecen muy alto y muy densamente. El estrato herbáceo, es higrófilo, denso y rico en especies, aparece: Scilla lilio-hyacinthus, Viola sylvestris, Asperula orodata, Melica uniflora... (Ferreras, 1987).

Estos hayedos son muy similares a los hayedos atlánticos y centroeuropeos. En la península Ibérica se desarrollan principalmente en los Pirineos, desde Cataluña a Navarra. Destacan los hayedos del valle de Irati y del valle del Arán.

- Hayedos con abetos: este tipo de bosque está descrito en el apartado de los abetos y en los bosques mixtos.

hayas y abetos
Bosque mixto de hayas y abetos, con las hayas en primer plano.
Serra de Molar Gran (Lleida). Fotografía de Alberto Díaz, 2012.

- Hayedos acidófilos u oligótrofos: estos hayedos se desarrollan en sustratos silíceos. En ellos, suelen aparecer otras especies arbóreas (generalmente robles, acebos, abedules), algunos arbustos (como arándanos), y un nutrido grupo de especies herbáceas acidófilas y/o propias de suelos ácidos como: piornos (Genista florida), retamas negras (Cytisus scoparius), escobones (Cytisus striatus), brezos, Luzula nivea, Deschampsia flexuosa... y varios tipos de helechos (Ferreras, 1987; Blanco et al, 1997).
Este tipo de hayedos son comunes en la cordillera Cantábrica, en donde destacan los bosques de Peña Ubiña, de la cabecera del Narcea y de Leitariegos. También aparecen en el sistema Ibérico, en las sierras de la Demanda, Urbión, Neila y Cebollera, y en algunos puntos de los Pirineos (Ferreras, 1987; Blanco et al, 1997).

- Hayedos submediterráneos, calcícolas: están condicionados por el clima, en concreto, con la falta de precipitaciones, y por la naturaleza calcárea del sustrato. En estos bosques, aparecen muchas especies submediterráneas, hay un estrato arbustivo rico y las hayas no forman bosques cerrados (Blanco et al, 1997).

Los hayedos submediterráneos más característicos se sitúan en la península Ibérica en la cordillera Cantábrica, en las vertientes meridionales de las sierras de Aralar, Urbasa y Andía; y en Cataluña, en la Garrotxa, el Ripollès... (Blanco et al, 1997).

- Hayedos pirenaicos con boj: son hayedos calcícolas y xerotermos, con un clima menos húmedo y más caluroso que en el resto de los hayedos. La escasez de agua en el suelo hace que la densidad de hayas sea menor y puedan colarse entre los árboles un variado estrato arbustivo en el que domina un denso matorral de boj (Buxus sempervirens), acompañado por guillomo (Amelanchier ovalis), Daphne laureola... En contraposición, el estrato herbáceo es menos denso y menos rico en especies (Ferreras, 1987).

Este tipo de hayedos es común en Cataluña, los más característicos son la Sauva Negra (Moianés), el hayedo de Malpàs (Pallars Jussá) y el Montseny (Ferreras, 1987).

- Hayedos subrupícolas: se sitúan en laderas con fuertes pendientes y en planicies kársticas. Debido al suelo, son bosques muy aclarados, las hayas están dispersas, y algunos ejemplares muestran deformaciones. Las plantas que forman este sotobosque suelen ser rupícolas y/o heliófilas.

Existen hayedos subrupícolas en la cordillera Cantábrica, en el vall de Mena, en Riaño, en las solanas de Lóquiz, en algunos páramos del norte de Burgos... (Blanco et al, 1997).

Tipos

Subtipos

Especies típicas

Hayedos eutótrofos
Higrófilos. Indiferentes al sustrato, aunque suele ser básico. Similares a los hayedos atlánticos y centro europeos.
Tienen un estrato herbáceo rico y diversificado.

Típicos, monoespecíficos (de Navarra a los Pirineos)

Melica uniflora, Sanicula europaea, Hordelymus europaeus, Mercurialis perennis, Carex sylvatica, Scilla lilio-hyacinthus.

Con abetos (en Pirineos)

Isopyrum thalictroides, Pyrola spp.

Ecotónicos con bosques mixtos (Disperso)

Pulmonaria longifolia, Hypericum androsaemun.

Empobrecidos por mediterraneidad (Gerona)

 

Hayedos oligótrofos
Mesófilos. Se desarrollan en sustratos ácidos.
Hayedos con acebos, servales... y herbáceas acidófilas.

Cántabro-Pirenaicos

Deschampsia flexuosa, Vaccinium myrtillus, Luzula nivea.

Sistema Ibérico norte y Sierra de Ayllón

Galium rotundifolium, Ilex aquifolium, Teucrium scorodonia.

Hayedos submediterráneos
Más secos. Se sitúan en zonas de transición al clima mediterráneo.
El estrato arbustivo es mas abundante que en el resto de los hayedos.

Hayedos con boj (Pirineos y Sierra de Urbasa)

Buxus sempervirens, Lonicera xylosteum.

Hayedos subrupícolas (cordillera Cantábrica)

Epipactis helleborine, E. atrorrubens, Cephalanthera rubra, C. longifolia.

Principales especies de los tipos y subtipos de hayedos más importantes de la península Ibérica. Resumido de Blanco et al, 1997 con modificaciones.

En conclusión, en la península ibérica el haya tiende a situarse áreas de montaña, generalmente en vertientes húmedas. En general, tiene una amplia distribución pese a que su territorio ha sido sustituido por terrenos de pasto, por otros tipos de bosques o por áreas urbanizadas.

Aún así, en la parte septentrional de la península tiene un área de distribución relativamente grande. Esta presente principalmente a lo largo de la cordillera Cantábrica, los Montes Vascos, la cordillera Catalana, y los Pirineos (sobretodo en la parte occidental). En concreto, destacan los bosques de hayas de la Selva de Irati (Navarra), el mayor hayedo de la península Ibérica y posiblemente de toda Europa, los bosques de la sierra de Ancares (entre Lugo y León), los hayedos del Puerto de Leitariegos y la cabecera del río Ibias (entre Asturias y León), los Picos de Europa (Asturias), la sierra de Aralar (Guipúzcoa), las sierras de Urbasa y Andía (Álava), el bosque de Aezcoa (Navarra), los bosques de los valles de Hecho, Ansón, Oroel y  Ordesa (en Huesca), el valle de Arán (Lérida), Montseny (Barcelona), d´en Jordà y Olot (en Girona)... (Ferreras, 1987; Rubio, 1989; Blanco et al, 1997).

En la parte meridional de su área de distribución, las hayas se encuentran mucho mas dispersas y mezcladas con otros árboles (con robles albares, melojos, abedules, pinos...). En esta parte, las hayas  prácticamente solo se sitúan en puntos donde encuentran un microclima favorable, y de forma muy secundaria. En esta parte, merece la pena destacar los hayedos del Macizo de Ayllón (Montejo de la Sierra, Cantalojas, Puerto de la Quesera...), las hayas de Herguijuela de la Sierra (Salamanca) y los hayedos del puerto de Beceite, al sur de Tarragona (Ferreras, 1987; Blanco et al, 1997).

En la siguiente imagen aérea de la selva de Irati (Navarra) se puede apreciar la densidad que pueden alcanzar los hayedos bien desarrollados:

hayedo
Hayedo de la Selva de Irati (Navarra).
Imagen del PNOA © Instituto Geográfico Nacional de España.
 
 
 
El tema continúa en la siguientes páginas con los robles eurosiberianos...
 
 
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Alberto Díaz San Andrés (2011-2016), última actualización: junio de 2016. www.biogeografia.netau.net (versión 4.0)